Descripción
Dentro del gran pueblo empalizado de Río Sangrante, existía una comundad que ún buscaba vivir como el día que el mundo comenzó su camino al gran final. Vivieron en negación y por años lograron tener una vida como la que existía antes de que los infiernos se abrieran. Este pueblo era protegido por San Dolor, que se sacrificaba y tomaba todo el sufrimiento del pueblo para que puedan vivir su vida normal. Sin embargo, en un mundo que se está consumiendo, la pantomima no puede durar para siempre. San Dolor dejó caer siete lágrimas, están perdidas por el pueblo y son áltamente peligrosas, pues modifican la realidad, moldeándolas con el sufrimiento que las llenó. Su misión es recolectarlas, antes de que la Iglesia lo haga, pues las puede utiizar como armas poderosas para sus malévolos planes.
